4 març 2010

Yo fui #3: Silvia Resorte



¿Dónde estabas tú en el 77?
En el Marquee, el Roxy y el Vortex de Londres viendo conciertos increíbles de gente que no sabía apenas tocar; unas canciones rápidas, vitales y muy cortas, en contraste con la pedantería del rock sinfónico, que era lo que privaba en aquellos momentos a la juventud progresista de la generación anterior.

Eres de las primeras punks certificadas en tu ciudad. ¿Cómo, cuándo y por qué entraste en contacto con tu subcultura? ¿Y a qué edad firmaste?
Si, creo que puedo asegurar que fui la primera chica punk de Sant Boi. Mi vieja, que es mucho mas moderna que cualquier vieja de su edad, me dio la idea de que me fuera yo pa’ Londres, y una vez que estuve allí empecé a ver punks sueltos por la ciudad y empece a perseguirlos, pa’ver a donde iban, y me convertí al punk en el mismo instante que escuche en directo su música y viví mis primeros pogos... Tengo la misma edad que tenía Sid Vicious, asi que en el ‘77 tenia 20...

¿Formaste parte de algún otro culto antes del punk, o fue éste tu primer amor?
Sí, formé parte de una pandilla underground que escuchaba blacksabbat dep purple lez zepelin y susi cuatro y que se llamaban los Yanquis Negros (para chotearse de los Yanquis racistas ja ja ja). Ellos me introdujeron al mundo del jumar kifi y me alertaron seriamente sobre los peligros del jamaro...

¿Qué recuerdas del momento concreto en que pasaste a ser Uno de Ellos?
Fue cuando vi a Vibrators y a Generation X, al presenciar la reacción del publico tarareándoles entre canción y canción el estribillo de “Pretty Vacant” de Sex Pistols... Había una sorprendente unidad internacional, pues entre el publico que sudaba pogueando de arriba a abajo había hasta alguna japonesa flipando igual que yo.

¿En qué situación recuerdas que se encontraba la cultura popular, o la subcultura rock’n’roll, cuando tú te empezaste a sentir atraído por ella?
Cuando yo tenia 8 años y vivía en suiza, mi padre que se había confeccionado él mismo un reproductor de Super 8, y nos trajo a casa de un viaje a Berna una filmación que había hecho él mismo en un club, y en esa filmación había actuando un “conjunto Beat” que él me dijo que eran los Beatles, (yo no creo que lo fueran). En mi casa nos fascinaron sus movimientos pues, como decía mi padre, parecía que mientras cantaban estuvieran tirando de la cadena del water, y esta fue mi introducción a la música. Luego tuve montones de singles y LPs de todas clases... En el momento de la aparición del punk en BCN lo que privaba era el Rock Layetano, una mezcla de Jazz y de Rock Sinfónico que era autóctono de esta ciudad, y además yo estuve infiltrada en el rollo progresivo, principalmente porque jumaba forros y por el interés y entusiasmo que me despertaba el Rock Alemán; sobretodo bandas como Kraftwerk o Can. En BCN privaban también bastante los Canet Rock, donde tocaban Iceberg, Esqueixada Snif, Oriol Tranvia, Miky Espuma, Sisa, Pau Riba, Companya Elèctrica Dharma, o Atila (que eran amigos míos), y una de las ultimas ediciones de Canet Rock se dedicó especialmente al Punk, con Blondie, La Banda Trapera del Rio, y más... En aquella ocasión, además de que salió en el periódico una foto del Juanito y yo (que estábamos bastante compenetrados) con el pie de foto “Como si fuera esta noche la ultima vez”, otro famoso fotógrafo del punk Salvador Costa, que estaba fascinado por los primeros punk de BCN, nos estuvo haciendo fotografías. En esta contracultura underground que os estoy mencionando las revistas mas representativas eran el Ajoblanco, el Star y El Víbora, que desafiaban la sombra vigente del Caudillo con exhibiciones libertarias, liberales y de homosexualidad. Los antros preferidos de toda esta gente eran el Zeleste y El Magic, el London Bar, Les EnfantsTerribles, el Café de la Ópera y la Enagua, entre otros.

¿Cuál era la reacción de la gente corriente a tu imagen? ¿Violencia, pitorreo, asombro, admiración?
Sí, todo eso. Por eso algunas veces (muy pocas) me puse una cruz gamada pa’ver como respondía la gente. Pero casualmente me hicieron una foto con ella puesta, y dicha foto salió en una revista musical muy conocida, y a partir de entonces la peña me trataba con horror, me hacía el vacío... Nadie nunca me preguntó por qué llevé yo puesta una cruz gamada, que era lo que yo precisamente pretendia. Si no sabes, no prejuzgues... Si no sabes, pregunta.

¿Existían, según lo recuerdas, enemistades entre las distintas bandas juveniles?
Si, sobre todo con los garrulos y los cholos, que no podían soportar que nosotros, con nuestras pintas de paYasos, chuleásemos mas por la calle y en nuestros propios conciertos que ellos... Hubo, a nivel de la peña punk, varios episodios terroríficos con ellos.

¿Se diferenciaba mucho el ambiente punk de extrarradio del urbano?
Sí, totalmente. En el extrarradio la gente se creía más lo de ser punk. En cambio, en la city, a muchos de los que vestían de punk e iban a antros punks les daba vergüenza reconocerse como punks abiertamente, y continuamente renegaban del punk. Porque ser punk implicaba una serie de contradicciones, como que siendo güena persona tenias que hacer el mal... Pero era un mal muy inocente, como pisotear bolsas de basura... Y si tú reconocías en ti mismo tus buenas intenciones al hacerte punk no te tenían que dar miedo las contradicciones que ello te planteaba. Muchos de la city eran mucho más cobardes que la peña de la periferia, que vivía mucho más intensamente el sentimiento de unidad punk...

¿Cuándo y cómo recuerdas empezar a sentirte acompañado? Es decir: ¿Cuándo empezaron a afiliarse nuevos miembros a tu club? ¿Quiénes eran?
En Sant Boi había otros dos punks auténticos, El Juanito y El Manolo, que eran muy amigos entre ellos, e iban a la misma discoteca underground que yo y, como lo hacia yo presa de una fuerza irrefrenable, saltaban cuando mi amigo Antonio el Jipi nos ponía Sex Pistols. Inmediatamente me convertí en la novia de los dos, y hacíamos obscenidades juntos en el lavabo de la disco. Más tarde, ya con Ultimo Resorte, llegamos a tocar allí, como también lo hicieron los Decibelios antes de que existiera ni por asomo la disidencia skin de los punks, y su posterior persecución y maltrato.

¿Puedes definirnos tu look en tu época de punk primeriza?
Minifaldas extremas, medias de rejilla rotas, zapatos de bruja de aguja, camiseta transparente, pelos teñidos con mercromina y puestos tiesos con Cola de Pez, ojos completamente negros y labios también completamente negros. Uno de los gadgets punks mas divertidos que he visto en mi vida lo llevaba nuestro amigo El Flint, que llevaba una pata de pollo auténtica colgada por los tendones a un imperdible en la solapa, de forma que cuando tiraba de ella la pata te pollo se abría y se cerraba para saludar.

¿Cuáles eran tus pasiones entonces? ¿Qué discos te chiflaban?
Montar mi grupo Último Resorte, y mantenerlo a pesar de los demás; que ya me costó, ya... Porque yo a tol’mundo le creaba sensación de extrañeza y pánico ante lo desconocido, puesto que el punk que yo me inventaba al parecer no tenia ni pizca de sentido común, y eso daba mucho vértigo a la gente que me rodeaba. Además de que, por mis exhibiciones provocativas, llegaron a insinuarme que yo les causaba vergüenza ajena a los propios punks, cuando que a día de hoy tol’mundo admira a GG Allin o a Wendy O de Plasmatics Me chiflaban: Generation X, Vibrators, X Ray Spex, Rezillos, The Jam, Sham 69, Johnny Moped.. A casi todos ellos los vi, aunque me hubiera gustado ver a Sex Pistols, que no llegué a ver hasta el 2009. Aunque si pude ver en el momento preciso la primera y delirante actuación de Ramones en BCN, y hablar (balbucear, pues no sabia ingles) después con ellos tras la actuación.

¿Bailabais?
Recontrabailábamos.

¿Habían muchas chicas, o lo recuerdas como un entorno más bien masculino?
Sí que había muchas chicas, las chicas eran mucho más participativas y atrevidas que en la generación anterior. Alaska y los pegamoides, Desechables, y en otro montón de grupos había chicas. Pero las que fuimos mas descaradas e inmorales fuimos la Tere Desechables y yo, aunque Ana Curra en Parálisis Permanente también andaba muy provocativa. No se trataba tanto de provocar la libido de los tíos como de provocar punkitud en los demás infrigiendo la moralidad vigente y creando sensación de peligro.

¿Todavía te sientes punk? Si la respuesta es no: ¿Por qué te distanciaste de tu subcultura?
Yo no he sentado cabeza, ni quiero. Sentar cabeza perjudicaría la columna vertebral de mi vida seriamente: No he tenido hijo ni marido, tengo un compañero con el cual me siento como un alma gemela, todavía tengo un grupo llamado Algo Tóxico y tuve otro grupo del que me siento orgullosa -a pesar de su terrible final- llamado Berlin 80.

¿Qué piensas de las generaciones que han continuado la tradición en las décadas posteriores?
Las encuentro muy honestas, les fascina lo que hicimos, y a alguno/a le gustaría repetirlo aunque no encuentran el modo. Sin embargo translucen una punkitud muy digna... Y a los que no les interesa el punk, a mi tampoco no me interesan; sólo escuchan pachangadas y demás horteradas, se pasan el día chuleándose y no tienen grandes e imposibles ideales como los tuvimos nosotros. No se suicidan cada día como nos suicidábamos nosotros para cambiar el mundo, usando el absurdo que domina este mundo para salvarlo de su propia estupidez... Mientras Europa consienta las fascistadas de un perro tan peligroso como Berluscoñi, el mundo seguirá yendo pa’tras en vez de pa’delante, pero allí estaremos nosotros clavando nuestros cuernos sobre la capa de la masa social. La masa es estúpida. La masa critica no existe. Punk’s not dead 2010

(Silvia Resorte es la primera punk de Sant Boi y, sin duda, una de las primeras punks de Barcelona y el país entero. En nuestra adolescencia de extrarradio, en el Sant Boi 80's, su nombre se mencionaba con una fascinante reverencia general, como si se hablara de un personaje mitológico de otras eras. Y en cierto modo lo era: fundadora de una de las primeras bandas punks del estado, Último Resorte, y única catalana que se dio de guantás con la Nancy Spungen (historia real: existen fotos), Silvia es una pionera sin laurear que en otro mundo estaría siendo agasajada con homenajes día si y día también. Mientras los fastos y el Día Internacional de Silvia Resorte no se instauran oficialmente, desde La Escuela Moderna le brindamos nuestro pequeño homenaje, a la vez que juramos respeto y admiración eterna. La foto es de Canet '78: dos punks cercados por el hippismo).