22/03/2011

Coleccionistas #25: Miguel Lozano


¿Cuál fue el primer disco que compraste y a qué edad?
A los once años mi madre, como regalo de cumpleaños, me llevó a la tienda de electrodomésticos de mi barrio y me compró un pick-up marca Cosmos amarillo, a la vez me dijo que eligiera el disco que quisiera de la tienda (en aquellos años, finales de los 70, aún vendían discos en las tiendas de electromésticos). Elegí, sabe Dios porqué, el single de Rocky Sharpe & the Replays "Rama Lama Ding Dong", que lamentablemente ya no conservo; era, eso luego lo supe después, del mítico label Chiswick, del que luego recopilé multitud de discos, aunque no desde luego de este grupo, y supuso el comienzo de una obsesión y, porqué no decirlo, una adicción que dura hasta ahora y que me ha quitado muchísimo tiempo y dinero, pero que a su vez me ha proporcionado infinitas satisfacciones. Nunca me he arrepentido de ello, y considero que es una de las ocupaciones más nobles a las que se puede dedicar un ser humano; a este respecto sigo religiosamente los consejos que un día dejó escritos el señor Ewart, obrero metalúrgico del norte de Inglaterra para su hijo recién nacido, como una especie de código de conducta de clase, y en el que figuraba, además de cosas tan obvias y recomendables como nunca pegar a una mujer, no hablar con la policía, ni atravesar jamás la linea de un piquete, el invertir semanalmente una parte de tu sueldo en vinilos.

¿Cuál ha sido el último?
En las tiendas virtuales, léase Ebay, un single de northern, "I Didn't Take Much" de Percy Wiggins y uno de un grupo de ska blanco de principios de los 80, Serious Drinking, que luego fueron The Farm, "Love in the Terraces" (no lo conocía, lo pillé por el título, ya que tengo una minicolección de discos futboleros, a la que me dedico esporádicamente aunque no con mucha obsesión). En las tiendas reales: el último de un grupo actual, Spinto Band, y un recopilatorio de lovers de la Studio One

¿Qué estás coleccionando en estos momentos?
Singles sobretodo, originales de punk y Northern Soul. La única "colección" real que hago es de singles de punk inglés del 77 al 81, realmente estoy orgulloso de todos los que he logrado reunir a lo largo de muchos años. De los demás estilos simplemente voy comprando lo que me gusta, sin ningún afán completista.

¿Cuál es tu hallazgo más precioso? ¿Qué disco consideras la joya de tu colección?
El hallazgo más precioso, por lo extraño del contexto donde lo hallé y lo raro del mismo, es un single con portada portuguesa del clásico ender de northern "Goodbay, Nothing to Say" de Nosmo King & the Jawels, que encontré de casualidad en una tienda de barrio de Oporto donde vendían todo tipo de cosas, tipo ropavejero, y a la que llegué al perderme buscando la casa de un contacto que tenía allí, imagínate la sorpresa al encontrarlo en un cajón entre todo tipo de mierda, y que sólo miré por pura deformación profesional (pues pará mí buscar discos es una especie de profesión, eso sí, no remunerada, más bien al contrario). Joyas creo que tengo bastantes, aunque nunca miro catálogos para saber el precio al que se cotizan, me da bastante lo mismo, no juego en esa liga, pero les tengo bastante aprecio al LP original del Small Faces de la Immediate, por el que pagué el precio más alto en mi vida por un disco, diez mil pesetas de bellón (Diez mil pesetas del año 87, ¿eh? Era un disco que en esa época no estaba ni reeditado; aunque al poco lo hicieron, imaginaros qué rabia) en una tienda de ladrones y especuladores vinilicos de esas que afortunadamente, con el tema de internet, se están yendo al garete. También el single original con portada a ciclostil del "Where is Bill Grundy Now?/Part Time Punks" editado por la revista Sounds, de Television Personalities, o el primer LP de la Banda Trapera que canjeé por cupones en una de las primeras tiendas de discos de discos que hubo en Gijón, una tienda en la que podías escuchar los discos en puestos con auriculares (¡maravillosa experiencia juvenil!, me dedicaba a ella todos los sábados por la mañana antes de ir a las máquinas recreativas). Como curiosidad, tengo un disco, yo lo llamaría mini-single, de los Squezee que debe ser un cinco pulgadas, o algo así.

¿Artwork y portadas favoritas?
Siento ser tan poco original, pero creo que en este aspecto, los LPs clásicos de jazz de la Blue Note no tienen parangón; me atraen en general las portadas con fotos brillantes de negros bien vestidos en escenarios atractivos o en situaciones curiosas (ej. el Crazy Baby de Jimmy Smith, el Black Monks de Thelonius Monk o ese de Bo Diddley en que sale subido a una scooter); también las de grupos ingleses de los 60 en formación en la calle; las de punk del 77 influnciadas por el D.I.Y. situacionista al estilo de las de Jamie Reid para los Pistols y las de grupos de new wave con imágenes de cómic, como el "War Stories" de los Starjets, el "Germ Free Adolescents" de X-Ray Spex o el "Teenarama". Me gustan especialmente las portadas de los discos de la primera etapa de Belle & Sebastian, con un concepto estético muy preciso, fotos, sobretodo de chicas, en blanco y negro con un filtro de color, tengo predilección sobre ese en que sale una muchacha sentada en el suelo con una bandera extendida con una hoz y un martillo (sorry, no me acuerdo del título y no voy a levantarme a mirarlo) -Se refiere al EP en 12" de "This is just a modern rock song"- Los que tienen pijadas como troqueles y cosas así (p.ej. el "Sound of the Suburbs" de los Members o el 10" de Klark Kent) también tienen su punto... Por contra, les tengo bastante manía las portadas psicodélicas, aunque sean de buenos discos como el de Caetano Veloso o el de los Zombies, y presumo de poseer el disco con la portada más fea de la historia: uno de un grupo mod madrileño llamado Pánico Speed, que conservo sólo por eso. Tampoco me gustan las cajas, aunque tengo alguna, sobretodo de singles, ni las ediciones especiales. Tampoco que me firmen los discos.

¿Cómo tienes ordenada tu colección?
Por estilos, décadas y países, y dentro de ellos, simplemente empiezo por los grupos que más me gustan: un criterio igual de absurdo y arbitrario que otro cualquiera; probé con muchos (excepto el alfabético, que no me preguntéis porqué, pero siempre le tuve aversión) y al final era el que más me convencía. El problema está en los grupos con discos en varias décadas y estilos y los que son difíciles de clasificar; hay una serie de discos que estoy continuamente cambiando de estantería. Los LPs los tengo en la clásica Expedit de Ikea, que lleva camino de convertirse en un objeto de culto para coleccionistas de discos, y con la abertura para afuera por comodidad, para no tener que sacar el disco al ponerlo y para que no se arrugue la funda de plástico al meterlo, aunque sólo uso fundas que se ajustan al disco, y las que no, las arreglo recortádolas y pegándolas con celo. Los singles en un mueble hecho ex-profeso a medida, en la que coloqué en cada compartimento una caja de plástico de esas que vendían antes en las ferreterías para ordenar tornillos y en las que curiosamente (pasa mucho, es una especie de medida arquetípica) encajan perfectamente los 7", aquí con las portadas mirando para adelante, que es más estético y operativo.

¿Sabes cuántos discos tienes?
Joder, no.....voy a contarlos ahora así a grosso modo, un momento... Pues así por encima, unos 2.000 LPs, unos 1.200 singles y unos treinta 10 pulgadas. Podría tener muchos, muchísimos más, pero estos son el fruto definitivo de varias purgas que ríete tú de las de Stalin o Beria. He llegado a poner un puesto en el rastro para venderlos, pero no me salía a cuenta, pues acababa gastándome todo el dinero que sacaba en chorradas. Nunca he vendido en Ebay, pues me da pereza.

¿Cuentas CDs?
No tengo reproductor de CDs ni CDs, bueno, sí tengo algunos, regalados por grupos y gente de sellos, nunca comprados, pero obviamente no los considero discos ni los tengo en cuenta de ninguna manera.

¿Cuál es/era tu tienda de discos favorita?
Paradiso en Gijón, y no porque la lleve mi suegro, sino por la extremadamente cuidada selección de material en todos los estilos (os reto a que encontréis un disco malo en ella), por la tradición (ininterrumpida desde los años 70) y porque auna dos de mis grandes pasiones, música y libros (y casi tres, pues de la tercera, el fútbol, tienen en la pared un banderín original de la final de la Copa del 80 entre el Sporting y el Barça que cualquier día caerá en mis manos cuando su legítimo dueño flaquee). También Beltza Records, de Donosti, creo siempre es mejor dejarle el dinero a un amigo, además de considerar a los dueños de la mayoría de tiendas de discos de España (sí, esas en las que todos estáis pensando) unos auténticos ladrones y especuladores. De las de fuera, aunque lejos de los tiempos dorados de los 80, las de Londres, Honest Jon's, Reckless, Vinyl Solution o todas las de la cadena Music and Video Exchange. Cuando viajo a una ciudad nueva, lo primero que hago es enterarme de donde están las tiendas de discos, sobretodo las de segunda mano, y nunca perdono las consiguientes visitas, y nunca llego a casa sin una bolsa con nuevas adquisiciones.

Cuéntanos el episodio más memorable de tus días de cazador de discos (un timo, un error, un triunfo, un encuentro, un robo, una conversación...)
No suelo dejarme timar, y sólo algunas veces he sido víctima del timo aceptado, el más normal, cuando sabes que el precio de un disco es desproporcionado, pero tu adicción y las ganas de tenerlo te hace caer en el engaño, aunque casi siempre procuro resistir a la tentación. La popularización de las tarjetas de crédito hizo mucho daño en este caso a los compradores de vinilo; antes de ellas, cuando manejabas dinero contante y sonante, medías mucho más lo que gastabas. Triunfos, muchísimos: los del rastro hace más de veinte años, cuando no estaba aun trillado y encontrabas verdaderas joyas a cincuenta pesetas, así pillé infinidad de singles de soul y 60s, los de los rastrillos benéficos (en uno de una parroquia llegué a encontrar uno de Slaughter & the Dogs que no volví a ver en ningún sitio) o los de las compras a domicilio, cuando de repente alguien ponía un anuncio en el periódico o en una revista en el que vendía toda una colección de algún familiar muerto o porque decidía que ya era muy mayor para andar con esas cosas o por la razón que fuera, y te tocaba negociar, pues sólo querías una parte de los que vendían, y ellos se querían deshacer de toda la colección. Uno de los mayores triunfos, por la calidad y cantidad de lo adquirido, fue al hermano de unos de los míticos primeros mods de Madrid, cuando vivía allí, le pillé una colección de la hostia de punk 77 y revival, casi todos singles originales; lo curioso es que tenían todos una etiqueta con su nombre el las galletas, que no tuve que quitar....¡pues se llamaba igual que yo! En Ebay recuerdo que por ejemplo llegué a comprar dos LPs originales (de hecho, los dos mejores) de Laura Nyro por dolar y medio, y en un centro Reto una carpeta llena de singles españoles (incluído el "Ramones" de los Pistones, bastante cotizado entonces) por el precio de la carpeta sólo. Y casualidades, muchas, por ejemplo conseguir el single de los Cigarettes "Can't Sleep at Night" en Perpignan a un precio increíble justo antes de pedirlo por correo a Inglaterra por un precio infinitamente mayor. Al contrario me pasó muchas veces de ver un disco tirado de precio justo después de apoquinar por él una considerable cantidad. Errores no muchos, yo casi siempre voy a tiro fijo, lo único algún LP comprado sólo por que te gustaba una canción de un grupo y no traerla por ser un single, o ser una versión peor que la de éste, pero nada reseñable. Y experiencias penosas, pero que te ayudan a ser más cuidadoso, recuerdo comprar bastante caro un LP original de Major Lance y nada más sacarlo de la bolsa en el hotel para verlo, caerse el vinilo y cascarse: desde entonces siempre coloco la funda interior de manera que impida salirse al disco. El tema de las adquisiciones a precio cero es un poco delicado; yo por principios nunca robo en tiendas pequeñas en las que su dueño sea honrado y tenga los discos a un precio justo, pero estaréis todos de acuerdo conmigo en que esto esto no fue muy común en el panorama disquero español en los últimos veinticinco años, por lo que he de confesar que una parte bastante considerable de mi discografía ha sido adquirida de esta manera; como ejemplo diré que me hice a ese justiprecio la colección entera de series medias de la Motown en unos grandes almacenes de esos que anuncian que llega la primavera, y que nunca tuve remordimientos por salir de las ferias del disco con más discos en las bolsas de los que se correspondían con el dinero invertido. Una de las cosas más curiosas que me pasaron en mi peregrinar por las tiendas de discos del mundo, me ocurrió en una de Bilbao, y más de una vez, el encargado de la tienda, de la que omitiré el nombre por razones obvias, ponía contentos a los clientes con un poco de espabilina, y así, claro, acababan (acabábamos) comprando con la euforia más de lo que en una situación normal hubieses hecho. Y una de las distorsiones más curiosas de la realidad que produce el estado alterado de conciencia del momento de la búsqueda vinílica es que la alegría de encontrar a alguien conocido enseguida se solapa con la preocupación de que te pueda birlar un disco sobre el que tú consideras que tienes un derecho adquirido.

¿Ha cambiado tu perspectiva del coleccionismo de discos desde la aparición de Ebay y la compra por Internet?
Yo, como todas las personas de cultura analógica, tengo una relación ambivalente con las compras por Internet: por una parte recelo de todo lo que no puedas ver y tocar, pero por otra, considero que ha democratizado mucho el tema del coleccionismo y ha contribuido a acabar con la especulación; el tema de las pujas ha puesto el precio de los discos (de la mayoría) en su valor real, aunque se ha perdido con ello un poco la cultura del esfuerzo y la dedicación a la hora de la búsqueda del material. He pasado, como casi todo el mundo, por esa fase de enganche en Ebay y la semi-ruina económica que ello conllevaba, y la he superado afortunadamente; ahora lo visito de muy tarde en tarde. Pero en lineas generales me parece positivo, ya te digo, por haber acabado con la especulación, que me parece una de las cosas más execrables que existen, y no sólo en el tema de los discos. Eso sí, la emoción de conseguir un disco en la red, incluso ganado una puja disputada, está a años luz de la que se experimenta cuando de pronto, en una tienda de segunda mano, de forma inesperada das con esa joya que llevabas tiempo rastreando y encima a un buen precio, ese nerviosismo que te entra, ese mirar a todos los lados agarrando fuertemente el hallazgo y comprobando que no hay ningún buitre al acecho, pues probablemente habrá mas sorpresas en las cajas, y ese llegar a pagarlo sin que se note que el disco está tasado muy por debajo de su precio real, el elegir el taco adecuado en esa especie de competición que es el inicio de una feria del disco o el comprobar que esa portada que sólo habías visto en un catálogo o en una revista de música es mucho más bonita al natural y a tamaño real buf, esas sensaciones son increíbles...

¿Aireas tu colección? Es decir: ¿Pinchas discos o realizas una actividad didáctica similar?
Claro, no soy uno de esos coleccionistas maniáticos a quienes no les puedes casi ni tocar los discos, y que los limpian cada vez que los ponen, o que casi ni los ponen para no estropearlos... Más bien peco de todo lo contrario, ya se me ha extraviado alguno después de una pinchada y roto también algun otro, además de llegar a casa la mayor parte de las veces pringosos de cerveza, y por supuesto confundidos de funda y muchos sueltos por la maleta; después de pinchar he de dedicar toda una tarde a labores de orden y limpieza. Suelo pinchar en bares del barrio, sobretodo en La Folixa, sitio que adoro y considero mi segunda casa, y único bar del mundo que conozco que SÓLO tiene platos; antes pinchaba también con LPs, ahora sólo pincho con singles por dos razones: comodidad de traslado y comodidad de pinchaje (cuando estás borracho -y suele pasar ya a mitad de sesión- lo que menos te apetece es ponerte los cascos y andar contando surcos). Cuando pincho en bares de amigos, que suele ser desinteresadamente, pongo punk y soul sobretodo; cuando me contratan en otros sitios pincho a la carta lo que me pidan; también participo en un club periódico de soul itinerante. Respeto todas las opiniones, pero creo que los discos están hechos fundamentalmente para ser escuchados, y si es en comunidad, mucho mejor, por tanto hay que compartirlos cuando surja la más mínima oportunidad, eso sí, dentro de un orden...

(Miguel Lozano, alias Lozano, es un decano ex-mod gijonés de Generación similar a la nuestra y viejo buen amigo de esta casa. Nos gusta Lozano, por su incorruptible posición de extrema izquierda guillotinadora -no le pregunten sobre la revolución francesa, insensatos- por su donkey jacket, por su afición al libado social, por su porte hierático y sosegado, por su conciencia de clase y su amor militante y comunitario al deporte aquel de la pelota redonda y las porterías. Desde los 70's, de lo mejor de Asturias)