No seré yo el que niegue las excelencias de un buen disturbio en defensa propia o cuando las circunstancias desembocan en ello, por ejemplo si en medio de una manifestación la gente es acosada por la policía y las cosas se van de madre y se acaba quemando algún cajero o volcando un coche-patrulla. Me parece perfecto (o como mínimo justificado).
Pero ayer mi conciencia se acabó escorando hacía el lado con el que ya llevo meses coqueteando, esto es, la no-violencia como medio para conseguir un fin. Ese fin que podriamos definir como "revolución" ( cambios radicales en el sistema que repercutan en la mejora de la calidad de vida de la inmensa mayoría de personas del mundo) no se va a conseguir por una vanguardia o élite que guie a los demás desgraciados a la verdad universal como si fueran un rebaño de ovejas descarriadas. Hace falta mucha gente y años de trabajo, hay que lanzar lazos con la gente "normal", los que van al Heron City a ver pelis de Van Damme, o la familia de clase baja que va a comprar los regalos de navidad al centro de Barcelona. Hay que atraerlos al lado de la política radical, porque también ellos tiene sueldos precarios como muchos de nosotros, gastan el 60% de su sueldo en una hipóteca que no acabaran de pagar hasta el fin de sus días, ven como se malgastan sus impuestos en decorados multimillonarios como el Forum mientras sus hijos no se pueden ir de casa… que abracen ideas anti-capitalistas y de justicia social solo es cuestión de convencer, explicar y que comprendan que es una batalla que también es suya.
Pero pasó lo que más temía. Una manifestación anti-fascista en homenaje a Roger, un okupa asesinado por un skin descerebrado era la ocasión perfecta para conseguir la adhesión a su causa o como mínimo la simpatía de una gran mayoría de personas que tienen conciencia y un corazoncito ahí abajo. Todos los que estuvieron en las manifestaciones contra la guerra deberían haber estado ayer allí, en Urquinaona. Pero habría unos 490.000 menos. ¿Y imaginais el porqué?
Pues posíblemente por ese centenar de crusties (me niego a usar con ellos la palabra "punks") que aprovecharon la mínima ocasión para destrozar la plaça Sant Jaume y el Belén y todo lo que se les puso por delante en una exhibición de fanatismo y agresividad macho injustificada. A la gente no le gusta tener miedo y ayer los que daban miedo eran ellos, que no se engañen. A mi me dió mucha grima.
Dejemos las cosas claras, me la suda la Navidad, el Belén y me la suda la Plaça Sant Jaume, por mí como si se hunde un dia con todos dentro, pero ayer no era el momento y si sirvió para algo fue para dar mala fama a un colectivo y unas ideas por lo general intachables.
Se supone que era una manifestación anti-violencia, anti-fanatismo y anti-fascista, para más inri como recuerdo a un pobre chaval que murió a consecuencia de sus ideales libertarios. De acuerdo que cosas como estas hacen hervir la sangre y no es de extrañar que los ánimos estén muy crispados pero, manteniendo la cabeza fría, era la ocasión perfecta que tenía el movimiento okupa o todos los anti-fascistas en general para lavarse la cara frente a la ciudadanía corriente que (no nos engañemos) se enteran de lo que ocurre por los medios de comunicación. ¿Porqué darles motivos a éstos medios para que saquen las fotos más espectaculares y los titulares más sensacionalistas? ¿No hubiera estado bien una bonita marcha multitudinaria, no violenta y (por favor) sin los cuatro crusties alienados cuyo arbol ("anarkia y birra fría") no les deja ver el bosque? ¿No tenían flautas que tocar y perros que alimentar?
Supongo que a los activistas más concienciados de, repito, este tan respetable movimiento les debe joder igual que a mí que todo su trabajo para justificar, extender sus ideas y hacerlas comprensibles para la mayoría de la gente se vaya al garete en media hora por culpa de los de siempre, los que acaban convirtiendo centros sociales en chutaderos y ideas gloriosas en tópicos de barra de bar y en esloganes vacios para justificar sus miserables (y alienadas) vidas.
24 de des. 2004
25 de nov. 2004
Democracia incompleta
Hay veces que alguien lo dice mejor que nadie. En La Escuela Moderna somos grandes seguidores de Vicenç Navarro, el preclaro catedrático leftie que publicó el imprescindible Bienestar insuficiente, democracia incompleta para Anagrama. Navarro es uno de esos tipos que resume con claridad y sin miedo lo que hay en muchas de las cabezas de izquierdas del país, cabezas que no consiguen encontrar afinidad alguna con los puchinelis de la política profesional, cabezas que se preguntan por qué no se habla en este país de determinadas cosas y cuál es la hidden agenda de los medios de comunicación. Al igual que Haro Tecqlen, Navarro es una de las únicas voces independientes que logran filtrarse en la prensa mainstream y que exhibe un valeroso discurso de verdadera izquierda con el que es imposible no sentirse identificado. Desde La Escuela Moderna os invitamos a que leáis su artículo y compréis su esencial libro.
La falta de análisis críticos sobre la Monarquía, el Ejército y la Iglesia debilitan nuestra democracia.
Vicenç Navarro Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra
Un síntoma de la gran debilidad de la democracia en nuestro país es que, 25 años después de ser establecida, continúan habiendo tabús en los medios de información (y persuasión) televisivos, temas sobre los cuales estos medios pasan de puntillas, sin analizarlos críticamente. Entre ellos están la Monarquía, el Ejército y la Iglesia. Permítanme que haga una lista de hechos que en una sociedad democrática habrían sido sujetos a análisis críticos y que no lo han sido.
Referente a la Monarquía, existen los siguientes hechos:
Uno, cuatro consejeros económicos de la Casa Real bien conocidos y de los cuales el Monarca ha hecho gala de amistad, Javier de la Rosa, Manuel Prado y Colón de Carvajal, José María Ruiz-Mateos y Mario Conde (del cual el Monarca dijo que era su mejor asesor económico), han terminado en la cárcel sin que nadie haya investigado la relación entre estos asesores y el Rey.
Dos, el Monarca recibe constantemente regalos (incluyen desde yates y palacios a coches lujosos para su uso personal) de grupos empresariales y de personas que intentan influenciar las intervenciones públicas del Monarca sin que estén reguladas este tipo de transacciones, habiéndose el Rey opuesto a la propuesta del anterior Gobierno socialista de regularlas.
Y tres, el Monarca ha pedido, en el pasado, fondos a dictadores que gobernaban países árabes --como el Sha de Persia-- para apoyar a partidos conservadores en España --como la UCD de Adolfo Suárez-- e impedir la victoria de las izquierdas, y podríamos continuar con un largo etcétera.
Cada una de estas realidades han sido citadas y documentadas en distintas fuentes. Ninguna de ellas, sin embargo, ha sido comentada en los medios televisivos del país, de donde la mayoría de la ciudadanía obtiene su información fundamental sobre la vida política. Tal silencio sería impensable en otras democracias, más completas y más libres que la nuestra.
Lo mismo ocurre en cuanto al Ejército, que no ha denunciado a los generales que protagonizaron el golpe militar de 1936, tal como un Ejército de un Estado democrático hubiera hecho. En realidad, se presenta como heredero de aquel Ejército golpista, oponiéndose al homenaje a los militares del Ejército que apoyaron a la República y que fueron asesinados por los sublevados por su lealtad a un Gobierno democráticamente elegido. Es más, las Cortes españolas no establecieron una comisión para averiguar la trama (todavía desconocida) detrás del fallido golpe militar de 1981 en el que participaron elementos importantes del Ejército, que no está constitucionalmente bajo un mando civil sino que su jefe máximo es el Monarca, el cual no ha jurado la Constitución. Tal situación de falta de actitud crítica hacia estos hechos en los medios televisivos es otro indicador de nuestra democracia incompleta.
La otra institución que raramente es sometida a crítica en los medios de información televisivos es la Iglesia católica. Su participación en la brutal represión que tuvo lugar durante e inmediatamente después de la mal llamada guerra civil (que fue en realidad un golpe militar en contra de un Gobierno democráticamente constituido, llevado a cabo por intereses corporativos que representaban un sector minoritario de la población) y su papel central en la reproducción de la dictadura franquista, no han sido analizados en ninguno de los medios televisivos públicos o privados.Las críticas que se realizan a tal institución, que aparecen sólo en medios de información progresistas, se limitan a cuestionarla por su comportamiento actual cuando intenta imponer sus valores religiosos y morales al resto de la ciudadanía. Pero muy raramente aparecen reportajes radiofónicos o televisivos o denuncias escritas documentando cómo tal institución impuso sus valores a través de una brutal y sangrienta represión, que tuvo especial intensidad contra los maestros que enseñaban los valores democráticos a la juventud española durante la República.Excepto el excelente documental de los campos fascistas de exterminio en Extremadura por la televisión española, no ha habido ningún otro programa televisivo en España que analizara la enorme brutalidad del franquismo, tanto durante la mal llamada guerra civil, como durante la dictadura, brutalidad que contó con el apoyo activo del Ejército y de la Iglesia. Programas como Els nens perduts del franquisme o Les foses del silenci, galardonados por la televisión europea, no son todavía conocidos por los telespectadores españoles, excepto en Catalunya, en el País Vasco y en Andalucía (a la una de la madrugada).
Pero ni en Catalunya ni en el País Vasco se ha analizado televisivamente el papel de la Iglesia católica en la represión franquista. Hacerlo no sería, como erróneamente lo ha interpretado el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Fernando Sebastián, un revanchismo contra los vencedores de la guerra civil (revancha sería que se pidiera que se les hiciera a ellos lo que ellos hicieron a los vencidos), sino la recuperación de la historia real del país con el consiguiente reforzamiento de la democracia. Contribuiría a ello si la Iglesia pidiera perdón al pueblo español por su apoyo a la dictadura, lo cual dudo que haga, pues no detecto conciencia de error en sus proclamas.
¿Hasta cuándo continuará la existencia de estos tabús, mostrándose lo enormemente incompleta que es nuestra democracia?Soy consciente de que hay una gran resistencia por parte de las fuerzas progresistas a recuperar la historia real de nuestro país, evitando el enfrentamiento con tales grupos de poder. Pero deberían ser conscientes de que tal resistencia implica la reproducción de una cultura conservadora que está dañando a la democracia española, obstaculizando que se recupere la memoria histórica y con ella se establezca una cultura progresista alternativa.El mejor indicador de este coste es que, según una encuesta reciente de valores en la Unión Europea, España es uno de los países de la UE-15 donde la Monarquía, el Ejército y la Iglesia están mejor valoradas, mientras que los partidos políticos y los sindicatos están entre los peor considerados.¿Hasta cuándo las fuerzas progresistas no descubrirán el coste de su silencio?
La falta de análisis críticos sobre la Monarquía, el Ejército y la Iglesia debilitan nuestra democracia.
Vicenç Navarro Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra
Un síntoma de la gran debilidad de la democracia en nuestro país es que, 25 años después de ser establecida, continúan habiendo tabús en los medios de información (y persuasión) televisivos, temas sobre los cuales estos medios pasan de puntillas, sin analizarlos críticamente. Entre ellos están la Monarquía, el Ejército y la Iglesia. Permítanme que haga una lista de hechos que en una sociedad democrática habrían sido sujetos a análisis críticos y que no lo han sido.
Referente a la Monarquía, existen los siguientes hechos:
Uno, cuatro consejeros económicos de la Casa Real bien conocidos y de los cuales el Monarca ha hecho gala de amistad, Javier de la Rosa, Manuel Prado y Colón de Carvajal, José María Ruiz-Mateos y Mario Conde (del cual el Monarca dijo que era su mejor asesor económico), han terminado en la cárcel sin que nadie haya investigado la relación entre estos asesores y el Rey.
Dos, el Monarca recibe constantemente regalos (incluyen desde yates y palacios a coches lujosos para su uso personal) de grupos empresariales y de personas que intentan influenciar las intervenciones públicas del Monarca sin que estén reguladas este tipo de transacciones, habiéndose el Rey opuesto a la propuesta del anterior Gobierno socialista de regularlas.
Y tres, el Monarca ha pedido, en el pasado, fondos a dictadores que gobernaban países árabes --como el Sha de Persia-- para apoyar a partidos conservadores en España --como la UCD de Adolfo Suárez-- e impedir la victoria de las izquierdas, y podríamos continuar con un largo etcétera.
Cada una de estas realidades han sido citadas y documentadas en distintas fuentes. Ninguna de ellas, sin embargo, ha sido comentada en los medios televisivos del país, de donde la mayoría de la ciudadanía obtiene su información fundamental sobre la vida política. Tal silencio sería impensable en otras democracias, más completas y más libres que la nuestra.
Lo mismo ocurre en cuanto al Ejército, que no ha denunciado a los generales que protagonizaron el golpe militar de 1936, tal como un Ejército de un Estado democrático hubiera hecho. En realidad, se presenta como heredero de aquel Ejército golpista, oponiéndose al homenaje a los militares del Ejército que apoyaron a la República y que fueron asesinados por los sublevados por su lealtad a un Gobierno democráticamente elegido. Es más, las Cortes españolas no establecieron una comisión para averiguar la trama (todavía desconocida) detrás del fallido golpe militar de 1981 en el que participaron elementos importantes del Ejército, que no está constitucionalmente bajo un mando civil sino que su jefe máximo es el Monarca, el cual no ha jurado la Constitución. Tal situación de falta de actitud crítica hacia estos hechos en los medios televisivos es otro indicador de nuestra democracia incompleta.
La otra institución que raramente es sometida a crítica en los medios de información televisivos es la Iglesia católica. Su participación en la brutal represión que tuvo lugar durante e inmediatamente después de la mal llamada guerra civil (que fue en realidad un golpe militar en contra de un Gobierno democráticamente constituido, llevado a cabo por intereses corporativos que representaban un sector minoritario de la población) y su papel central en la reproducción de la dictadura franquista, no han sido analizados en ninguno de los medios televisivos públicos o privados.Las críticas que se realizan a tal institución, que aparecen sólo en medios de información progresistas, se limitan a cuestionarla por su comportamiento actual cuando intenta imponer sus valores religiosos y morales al resto de la ciudadanía. Pero muy raramente aparecen reportajes radiofónicos o televisivos o denuncias escritas documentando cómo tal institución impuso sus valores a través de una brutal y sangrienta represión, que tuvo especial intensidad contra los maestros que enseñaban los valores democráticos a la juventud española durante la República.Excepto el excelente documental de los campos fascistas de exterminio en Extremadura por la televisión española, no ha habido ningún otro programa televisivo en España que analizara la enorme brutalidad del franquismo, tanto durante la mal llamada guerra civil, como durante la dictadura, brutalidad que contó con el apoyo activo del Ejército y de la Iglesia. Programas como Els nens perduts del franquisme o Les foses del silenci, galardonados por la televisión europea, no son todavía conocidos por los telespectadores españoles, excepto en Catalunya, en el País Vasco y en Andalucía (a la una de la madrugada).
Pero ni en Catalunya ni en el País Vasco se ha analizado televisivamente el papel de la Iglesia católica en la represión franquista. Hacerlo no sería, como erróneamente lo ha interpretado el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Fernando Sebastián, un revanchismo contra los vencedores de la guerra civil (revancha sería que se pidiera que se les hiciera a ellos lo que ellos hicieron a los vencidos), sino la recuperación de la historia real del país con el consiguiente reforzamiento de la democracia. Contribuiría a ello si la Iglesia pidiera perdón al pueblo español por su apoyo a la dictadura, lo cual dudo que haga, pues no detecto conciencia de error en sus proclamas.
¿Hasta cuándo continuará la existencia de estos tabús, mostrándose lo enormemente incompleta que es nuestra democracia?Soy consciente de que hay una gran resistencia por parte de las fuerzas progresistas a recuperar la historia real de nuestro país, evitando el enfrentamiento con tales grupos de poder. Pero deberían ser conscientes de que tal resistencia implica la reproducción de una cultura conservadora que está dañando a la democracia española, obstaculizando que se recupere la memoria histórica y con ella se establezca una cultura progresista alternativa.El mejor indicador de este coste es que, según una encuesta reciente de valores en la Unión Europea, España es uno de los países de la UE-15 donde la Monarquía, el Ejército y la Iglesia están mejor valoradas, mientras que los partidos políticos y los sindicatos están entre los peor considerados.¿Hasta cuándo las fuerzas progresistas no descubrirán el coste de su silencio?
4 de nov. 2004
El.leccions from hell
Deixo pas a la nostre corresponsal als Estats Units. Recordeu que els teclats d'allà no tenen ni accents ni c trencades ni res. Maria, quina es la teva visió de les eleccions americanes?
Ahir a la nit vem arribar a casa els nostres amics de DC despres de passar cinc dies a NY. L'ambient, tant ahir com avui, es com si no estigues passant res. A Barcelona vem viure les ultimes eleccions (tant decissives com aquestes) amb la sensacio que alguna cosa podria canviar. Aqui, realment sembla que molta gent ha perdut l'esperansa, i ni tan sols es molesten en votar. Tambe s'ha de tenir en compte que la majoria de gent jove viu fora del seu estat d'origen i no estan empadronats a la ciutat on viuen, per tant, el proces es fa molt mes complicat i sembla estigui fet espressament perque nomes votin els de sempre. Aquest any hi ha hagut moltes campanyes per intentar que voti tothom, sobretot destinades als
joves i als negres. La campanya perque els negres votin anomenada VOTE OR DIE consistia en cartells gegants en els que celebritats com Naomi Campbell, Puff Daddy (si, es trist que sigui ell, pero s'ha passat els dies previs al dia D sortint a programes i intentant que la gent negra votes), Lil Kim, Pharrell, i tots els personatges mainstream d'aquesta comunitat portaven samarretes amb el penos slogan. Pels joves hi hagut tota l'extranya campanya que relacionava el sexe amb les votacions (com si fos l'unic que ens pogues atraure) i desenes de sub-campanyes alternatives basicament anti-Bush i que ni tan sols anomenaven al sempre desapercebut Kerry. Pero tot es en broma, Bush fa riure, no fa por, i tot es basa al voltant de llibres amb les seves frases mes gracioses, samarretes amb tonteries mitiques com allo de l'entrepreneur i els francesos, acudits de stand-up comedians... Nomes una part molt petita de la poblacio fa fanzines o llibres que realment alerten del gran perill que pot suposar seguir tenint aquest home al capdavant del pais mes poderos del mon. A mi em sembla que hi ha moments en que certes coses deixen de fer riure (com aquelles fotos de Bush fent veure que buscava els inexistents missils iraquians als calaixos del seu escriptori, en broma,
clar), pero aqui sembla que mai arriba aquest moment. Tot acaba sent caldo de Jay Leno i acudits avorrits per explicar a la taula durant el sopar.
Ahir molta gent estava trista i parlaven de mudar-se a un altre pais, com molts deiem que fariem si tornava a guanyar l'Aznar. Avui hem vist una mena de manifestacio de 5 persones (sense exagerar) a una plasa, pero ningu se'ls mirava. Aixo es tot el que ens ha fet notar que
hi havia hagut unes el.leccions. Fa molta por pensar en la cantitat de gent que segueix recolzant a aquest home, i no em puc imaginar que pot arribar a passar en els proxims 4 anys. Estem a una ciutat on el 90 % de la poblacio ha votat per John Kerry, i ens imaginavem que avui hi hauria alguna revolta i tornarien a cremar una part de la ciutat (les seves propies cases) com quan va morir Martin Luther King, pero no ha passat res. No hi ha por ni desesperacio enlloc, nomes una mica de molestia, pero com diuen alguns aqui (els mes "d'esquerres" que coneixem), tampoc passa res, les nostres vides seguiran sent iguals.
Maria Amat. La Escuela Moderna, Washington
Ahir a la nit vem arribar a casa els nostres amics de DC despres de passar cinc dies a NY. L'ambient, tant ahir com avui, es com si no estigues passant res. A Barcelona vem viure les ultimes eleccions (tant decissives com aquestes) amb la sensacio que alguna cosa podria canviar. Aqui, realment sembla que molta gent ha perdut l'esperansa, i ni tan sols es molesten en votar. Tambe s'ha de tenir en compte que la majoria de gent jove viu fora del seu estat d'origen i no estan empadronats a la ciutat on viuen, per tant, el proces es fa molt mes complicat i sembla estigui fet espressament perque nomes votin els de sempre. Aquest any hi ha hagut moltes campanyes per intentar que voti tothom, sobretot destinades als
joves i als negres. La campanya perque els negres votin anomenada VOTE OR DIE consistia en cartells gegants en els que celebritats com Naomi Campbell, Puff Daddy (si, es trist que sigui ell, pero s'ha passat els dies previs al dia D sortint a programes i intentant que la gent negra votes), Lil Kim, Pharrell, i tots els personatges mainstream d'aquesta comunitat portaven samarretes amb el penos slogan. Pels joves hi hagut tota l'extranya campanya que relacionava el sexe amb les votacions (com si fos l'unic que ens pogues atraure) i desenes de sub-campanyes alternatives basicament anti-Bush i que ni tan sols anomenaven al sempre desapercebut Kerry. Pero tot es en broma, Bush fa riure, no fa por, i tot es basa al voltant de llibres amb les seves frases mes gracioses, samarretes amb tonteries mitiques com allo de l'entrepreneur i els francesos, acudits de stand-up comedians... Nomes una part molt petita de la poblacio fa fanzines o llibres que realment alerten del gran perill que pot suposar seguir tenint aquest home al capdavant del pais mes poderos del mon. A mi em sembla que hi ha moments en que certes coses deixen de fer riure (com aquelles fotos de Bush fent veure que buscava els inexistents missils iraquians als calaixos del seu escriptori, en broma,
clar), pero aqui sembla que mai arriba aquest moment. Tot acaba sent caldo de Jay Leno i acudits avorrits per explicar a la taula durant el sopar.
Ahir molta gent estava trista i parlaven de mudar-se a un altre pais, com molts deiem que fariem si tornava a guanyar l'Aznar. Avui hem vist una mena de manifestacio de 5 persones (sense exagerar) a una plasa, pero ningu se'ls mirava. Aixo es tot el que ens ha fet notar que
hi havia hagut unes el.leccions. Fa molta por pensar en la cantitat de gent que segueix recolzant a aquest home, i no em puc imaginar que pot arribar a passar en els proxims 4 anys. Estem a una ciutat on el 90 % de la poblacio ha votat per John Kerry, i ens imaginavem que avui hi hauria alguna revolta i tornarien a cremar una part de la ciutat (les seves propies cases) com quan va morir Martin Luther King, pero no ha passat res. No hi ha por ni desesperacio enlloc, nomes una mica de molestia, pero com diuen alguns aqui (els mes "d'esquerres" que coneixem), tampoc passa res, les nostres vides seguiran sent iguals.
Maria Amat. La Escuela Moderna, Washington
3 de nov. 2004
Parecon, Parecon!
No se si a todos os pasa como a mí pero a menudo, leyendo teoría política, muchos de los términos y soluciones alternativas al capitalismo (que en esto sí doy por supuesto que todos los que parais por aquí a echar una ojeda estais de acuerdo en que estamos TOTALMENTE EN CONTRA) me suena todo un poco anticuado y que no se adapta a los problemas o a la manera que tenemos de enfrentarnos a los más y los menos de nuestras vidas desde una óptica libertaria y justa y honesta y humana (que no humanista, ya que como dice Vonnegut "He descubierto que un humanista es una persona que tiene un gran interés por los seres humanos. Mi perro es un humanista" ). En fin, que no ves claro como funcionaría la cosa si hicieramos caso a los primeros anarquistas (de los que ya hace más de un siglo) o a los crustie-punks y abolieramos el dinero. ¿El trueque me decís? Uf, no sé. ¿A cuantas gallinas debe equivaler un ordenador? ¿O cuantas lechugas me pedirán por ese maxi-single de McCarthy? No me acaba de convencer, la verdad.
En cambio hay unos tios que han buscado una alternativa al sistema que nos oprime el pecho día a día: el PARECON o economía participativa que "es el nombre de un tipo de economía propuesta como alternativa deseable al capitalismo. Los autores de esta propuesta son Michael Albert y Robin Hahnel. Los valores que intenta conseguir la economía participativa son: equidad, solidaridad, diversidad y auto-gestión participativa. Las formas institucionales para conseguir esto incluyen la democracia directa, los complejos de trabajo equilibrados, la remuneración acorde al esfuerzo y sacrificio, y la planificación participativa". Ya hay algunos colectivos y sellos discográficos (que no olvidemos que por muy punkis que sean, son negocios) en Canadá que están organizados con la vista puesta en el Parecon como base. Por ejemplo, el G7 Welcoming Comitee.
Yo aún no me lo he podido estudiar a fondo, pero lo tengo en "Favoritos" para cuando me quede solo en la copisteria imprimirlo y hacer copias para todos mis amigos. Podeis hacer lo mismo en inglés aquí o en castellano allí.
En cambio hay unos tios que han buscado una alternativa al sistema que nos oprime el pecho día a día: el PARECON o economía participativa que "es el nombre de un tipo de economía propuesta como alternativa deseable al capitalismo. Los autores de esta propuesta son Michael Albert y Robin Hahnel. Los valores que intenta conseguir la economía participativa son: equidad, solidaridad, diversidad y auto-gestión participativa. Las formas institucionales para conseguir esto incluyen la democracia directa, los complejos de trabajo equilibrados, la remuneración acorde al esfuerzo y sacrificio, y la planificación participativa". Ya hay algunos colectivos y sellos discográficos (que no olvidemos que por muy punkis que sean, son negocios) en Canadá que están organizados con la vista puesta en el Parecon como base. Por ejemplo, el G7 Welcoming Comitee.
Yo aún no me lo he podido estudiar a fondo, pero lo tengo en "Favoritos" para cuando me quede solo en la copisteria imprimirlo y hacer copias para todos mis amigos. Podeis hacer lo mismo en inglés aquí o en castellano allí.
20 d’oct. 2004
yin-yang, contigo las penas vienen y van
Hoy mientras me comía un arroz a la cubana de mentira (el que hacemos aquí, arroz + huevo frito + tomatefritoSolís), viendo al Francino dar las noticias me ha empezado a dar un chungo emocional. He visto lo de los que querían volar la Audiencia Nacional, en lo que discrepo un poco con mi hermano, ya que cualquier cosa que quieran hacer esos fanáticos religiosos me acojona bastante, y luego he visto las imágenes de lo de Atocha para, seguidamente ver cómo recordaban que hace un año aprox. empezaron las masacres que el evangelista loco Bush ha hecho en Irak. Me ha vuelto a entrar la melancolía de ese famoso 11-M, pensando en la estupidez que comporta tanto que mueran 200 currantes que suficiente desgracia tenían con ir a currar a las 8 de la mañana como que revienten a 100 irakies que celebraban una boda. Y luego me ha llamado mi señora y le he hablado un poco descorazonado y le he dicho que quiero estar todo el día con ella por si nos matan algún día que sea juntos. También he acabado de leer From Hell de Alan Moore y he releído Monozine, un fanzine muy bueno que compré hace tiempo en Washington que va todo de gente, en éste caso de grupos como Fugazi, Mudhoney, Make-Up, etc, contando accidentes y enfermedades. Tdo esto me ha hecho recordar que el fondo no somos más que carne picada, agua y caca por dentro. Si, lo sé. Hasta aquí horrible y deprimente y desesperado y asqueroso. Esto es el ying.
Pero al mismo tiempo vivo día a día el Yang: los últimos discos que he comprado me ponen de un buen humor tremendo, y aqui me repito, ya lo ha dicho mi hermano: los dos últimos discos galopantes de los Hiddden Cameras, las canciones para subirse a un manzano de Beat Happening, los Rogue Wave de Zach Rogue, y el de los Shins que me lo he re-comprado en vinilo para abrir la carpeta encima la mesa y mirarlo desde lejos, los Jasmine Minks, que los lectores de La Escuela impresa ya conoceis, el primero de Alternative TV, etc.
Por otra parte ya estoy haciendo los tramites (pasaporte con todos los nuevos requisitos exigidos por los yanquis) para ir a NYC a pasarlo chupi, a querer a mi señora, comprarme ropitas, disquitos y libritos, se prepara un fin de semana con todos los excesos (comer, beber, Comet Gain…) en Andorra (no, no os voy a traer mantequilla, ésta está en Teruel), también sigo inmerso en la elaboración de mis artículos y de la maquetación de La Escuela Moderna y, en resumidas cuentas, creo que soy bastante feliz.
Ya está, sólo quería compartir ésta esquizofrenia esquizoide (valga la redun) con vosotros.
Pero al mismo tiempo vivo día a día el Yang: los últimos discos que he comprado me ponen de un buen humor tremendo, y aqui me repito, ya lo ha dicho mi hermano: los dos últimos discos galopantes de los Hiddden Cameras, las canciones para subirse a un manzano de Beat Happening, los Rogue Wave de Zach Rogue, y el de los Shins que me lo he re-comprado en vinilo para abrir la carpeta encima la mesa y mirarlo desde lejos, los Jasmine Minks, que los lectores de La Escuela impresa ya conoceis, el primero de Alternative TV, etc.
Por otra parte ya estoy haciendo los tramites (pasaporte con todos los nuevos requisitos exigidos por los yanquis) para ir a NYC a pasarlo chupi, a querer a mi señora, comprarme ropitas, disquitos y libritos, se prepara un fin de semana con todos los excesos (comer, beber, Comet Gain…) en Andorra (no, no os voy a traer mantequilla, ésta está en Teruel), también sigo inmerso en la elaboración de mis artículos y de la maquetación de La Escuela Moderna y, en resumidas cuentas, creo que soy bastante feliz.
Ya está, sólo quería compartir ésta esquizofrenia esquizoide (valga la redun) con vosotros.
28 de set. 2004
Chorizos (orgullosos)
Ya sabéis que algunos de mis artículos se publican en el Culturas de La Vanguardia. A partir de ahora iré colgando los que me parezcan más interesantes, tanto para los que viven fuera de Catalonia como para los que no compran periódicos. Éste es uno que versa sobre los alegres muchachos de YoMango, y saldrá en un par o tres de semanas. Eso me recuerda que mañana me publican otro en el mismo sitio sobre David Cross, el stand-up comedian americano del que tal vez os he hablado ya. Os invito a leerlo, aunque también voy a colgarlo en LA ESCUELA MODERNA en breve.
YoMango Ladrones y cuatreros como pocos, este colectivo ibérico ha hecho del latrocinio su caballo de batalla. Refuercen sus alarmas y escondan las delicatessen.
AMIGOS DE LO AJENO
“Reconozco en los ladrones, traidores y asesinos, en los despiadados y astutos, una belleza profunda”.
Jean Genet, “Diario del ladrón”
De entre todas las actividades reprobables que los adultos nos enseñaban a distinguir de niños, ninguna provocaba tanta confusión como el hurto. Mientras que todas las demás tenían una lógica talionesca basada en el dolor futuro, el robar seguía pareciéndonos, incluso después de las advertencias paternas, algo fascinante y sin efectos secundarios negativos. Porque una cosa era NO lanzarse a una piscina de agua glacial después de haberse comido cien Bonys o NO hincarle las tijeras en la oreja al compañero de pupitre; la lógica por la que no debíamos hacer ninguna de estas cosas era aplastante: la muerte, propia o ajena, el infortunio.
Por otro lado, el afanar no arrastraba consigo consecuencias trágicas y las amenazas paternas sonaban siempre desangeladas: “NO huyas con ese Madelman carísimo, o...” ¿O qué? Por mucho que tratáramos de prever el worst case scenario (o sea, la peor de las consecuencias imaginables), a lo máximo que nos exponíamos era a ser atrapados en flagrante delito. Y eso, para un niño (que desconoce el significado de la palabra vergüenza) implicaba tan sólo un par de pescozones. La ecuación era simple, pues: ¿Arriesgo una bofetada por un Madelman glorioso? No hace falta que les diga cuál era la respuesta en un 99% de los casos.
Por todo ello les ruego no se escandalicen por lo que voy a confesarles en un momento. Al fin y al cabo vengo de una clase social cuyo rito iniciático adolescente -a parte, por supuesto, de demostrar que podíamos beber y fumar como húsares enloquecidos- era ir a rapiñar a El Corte Inglés. En ese caso concreto ya no eran los bienes sustraídos (¿De verdad necesitábamos esa pegatina de “Li-Costa”?) sino el arrebato adrenalínico lo que se buscaba. Además, lo que nunca nos dijeron nuestros padres era que también en el robar había excepciones: una cosa era robarle el desayuno a alguien de un curso inferior y la otra birlar bienes de consumo a una multinacional. Incluso nuestras mentes púberes, adormecidas por la Xibeca tibia y en pleno desbarajuste hormonal, eran capaces de ver la diferencia entre ambos comportamientos.
Así pues, déjenme confesar de una vez: me sigue fascinando el hurto. Y peor aún: no estoy solo. Es más: algunos de los que me acompañan han sumado 2+2 y se han dado cuenta de que había un lado político en el escamoteo de cosas. Que la forma más satisfactoria de protestar contra la propiedad privada de los medios de producción no era con aquellos soporíferos pasquines del P.O.R.E., P.O.S.I. o P.U.R.I. (siempre me hago un lío con las siglas) sino llenándose los bolsillos en el Caprabo más cercano. A esa conclusión llegaron los miembros de YoMango.
Nacidos al amanecer de las movilizaciones anti-globalización de Génova en el 2001, YoMango surge en Barcelona, Madrid, Zaragoza y Valencia como una reacción hacia el inmovilismo de las formas de protesta ensayadas hasta entonces. Ante la lata de los foros y las manifestaciones, algún vivillo pensó en golpear al sistema a la vez que satisfacía una necesidad primordial del hombre: el sisar. De este modo, YoMango se presentan (en sus propias palabras) “como cualquier otra marca de la globalización, como Benetton o Ikea, como símbolo de vida, solo que se trata de un estilo de vida cotidianamente anticapitalista. Y para construirse como tal marca utilizan recursos de diseño gráfico e identidad corporativa, como cualquier marca que se precie”.
Pero no se lleven a engaño por palabras tan serias; esencialmente, YoMango son un colectivo de cachondos. Anticapitalistas, sí, pero cachondos al fin y al cabo, demostrando de una vez por todas que la conciencia política y el hedonismo no son excluyentes. Examinen sino las imágenes que dominan su literatura y sus websites: Mao con una pera, Winona Ryder (cleptómana incansable) en distintas poses, un guardia rojo con un fuet y el fiambre de Stalin pasando por entre dos detectores antirrobo. O el enjambre de sub-grupos que les rodean: el SCCPP (Sabotaje Contra el Capital Pasándoselo Pipa) y el Frente Autónomo YoPito (dedicado a crear la confusión en establecimientos a base de hacer sonar los detectores), entre otros.
Para conocerles, lo mejor es pedirles alguno de los dos mini-libros que han autoeditado, “El libro rojo” o “El libro morao”. En ellos, con una imagen impecable, ayudan a los poco imaginativos y a los que aún no se han decidido a dar el gran paso hacia el pillaje con un sinfín de trucos para desplumar tiendas. En capítulos como “El cambiazo” o “La clásica pillada” se nos enseña a quitar alarmas, a esquivar espejos y cámaras, a utilizar mangas y tobillos, cambiar códigos de barras y un vergel de oportunidades, con el objeto de “hacer viable un sabotaje cotidiano y gozoso al capital”. Y, en caso de que alguien sospechara de que lo substraído se dedica a fines corruptos, sepan que “YoMango no es el fomento de la propiedad privada por otros medios. No propone la acumulación de cachivaches y quesos camenbert. Consiste en llevar al extremo la libre circulación de bienes. Redescubre la generosidad, el capricho, la indeterminación. Reaprópiate y haz circular, satisface los deseos y las necesidades de tus semejantes”.
Ya lo han oído. Despréndanse de sus incómodos prejuicios y pasen sin miedo ante las miradas aviesas de las cajeras; ante ustedes se abre un nuevo mundo en el que serán descuideros, rufianes y lagartos, y lo estarán haciendo por la mejor de las causas. No lo olviden: “Cuando un desconocido te regala un fuet... eso es YoMango”.
Kiko Amat
YoMango Ladrones y cuatreros como pocos, este colectivo ibérico ha hecho del latrocinio su caballo de batalla. Refuercen sus alarmas y escondan las delicatessen.
AMIGOS DE LO AJENO
“Reconozco en los ladrones, traidores y asesinos, en los despiadados y astutos, una belleza profunda”.
Jean Genet, “Diario del ladrón”
De entre todas las actividades reprobables que los adultos nos enseñaban a distinguir de niños, ninguna provocaba tanta confusión como el hurto. Mientras que todas las demás tenían una lógica talionesca basada en el dolor futuro, el robar seguía pareciéndonos, incluso después de las advertencias paternas, algo fascinante y sin efectos secundarios negativos. Porque una cosa era NO lanzarse a una piscina de agua glacial después de haberse comido cien Bonys o NO hincarle las tijeras en la oreja al compañero de pupitre; la lógica por la que no debíamos hacer ninguna de estas cosas era aplastante: la muerte, propia o ajena, el infortunio.
Por otro lado, el afanar no arrastraba consigo consecuencias trágicas y las amenazas paternas sonaban siempre desangeladas: “NO huyas con ese Madelman carísimo, o...” ¿O qué? Por mucho que tratáramos de prever el worst case scenario (o sea, la peor de las consecuencias imaginables), a lo máximo que nos exponíamos era a ser atrapados en flagrante delito. Y eso, para un niño (que desconoce el significado de la palabra vergüenza) implicaba tan sólo un par de pescozones. La ecuación era simple, pues: ¿Arriesgo una bofetada por un Madelman glorioso? No hace falta que les diga cuál era la respuesta en un 99% de los casos.
Por todo ello les ruego no se escandalicen por lo que voy a confesarles en un momento. Al fin y al cabo vengo de una clase social cuyo rito iniciático adolescente -a parte, por supuesto, de demostrar que podíamos beber y fumar como húsares enloquecidos- era ir a rapiñar a El Corte Inglés. En ese caso concreto ya no eran los bienes sustraídos (¿De verdad necesitábamos esa pegatina de “Li-Costa”?) sino el arrebato adrenalínico lo que se buscaba. Además, lo que nunca nos dijeron nuestros padres era que también en el robar había excepciones: una cosa era robarle el desayuno a alguien de un curso inferior y la otra birlar bienes de consumo a una multinacional. Incluso nuestras mentes púberes, adormecidas por la Xibeca tibia y en pleno desbarajuste hormonal, eran capaces de ver la diferencia entre ambos comportamientos.
Así pues, déjenme confesar de una vez: me sigue fascinando el hurto. Y peor aún: no estoy solo. Es más: algunos de los que me acompañan han sumado 2+2 y se han dado cuenta de que había un lado político en el escamoteo de cosas. Que la forma más satisfactoria de protestar contra la propiedad privada de los medios de producción no era con aquellos soporíferos pasquines del P.O.R.E., P.O.S.I. o P.U.R.I. (siempre me hago un lío con las siglas) sino llenándose los bolsillos en el Caprabo más cercano. A esa conclusión llegaron los miembros de YoMango.
Nacidos al amanecer de las movilizaciones anti-globalización de Génova en el 2001, YoMango surge en Barcelona, Madrid, Zaragoza y Valencia como una reacción hacia el inmovilismo de las formas de protesta ensayadas hasta entonces. Ante la lata de los foros y las manifestaciones, algún vivillo pensó en golpear al sistema a la vez que satisfacía una necesidad primordial del hombre: el sisar. De este modo, YoMango se presentan (en sus propias palabras) “como cualquier otra marca de la globalización, como Benetton o Ikea, como símbolo de vida, solo que se trata de un estilo de vida cotidianamente anticapitalista. Y para construirse como tal marca utilizan recursos de diseño gráfico e identidad corporativa, como cualquier marca que se precie”.
Pero no se lleven a engaño por palabras tan serias; esencialmente, YoMango son un colectivo de cachondos. Anticapitalistas, sí, pero cachondos al fin y al cabo, demostrando de una vez por todas que la conciencia política y el hedonismo no son excluyentes. Examinen sino las imágenes que dominan su literatura y sus websites: Mao con una pera, Winona Ryder (cleptómana incansable) en distintas poses, un guardia rojo con un fuet y el fiambre de Stalin pasando por entre dos detectores antirrobo. O el enjambre de sub-grupos que les rodean: el SCCPP (Sabotaje Contra el Capital Pasándoselo Pipa) y el Frente Autónomo YoPito (dedicado a crear la confusión en establecimientos a base de hacer sonar los detectores), entre otros.
Para conocerles, lo mejor es pedirles alguno de los dos mini-libros que han autoeditado, “El libro rojo” o “El libro morao”. En ellos, con una imagen impecable, ayudan a los poco imaginativos y a los que aún no se han decidido a dar el gran paso hacia el pillaje con un sinfín de trucos para desplumar tiendas. En capítulos como “El cambiazo” o “La clásica pillada” se nos enseña a quitar alarmas, a esquivar espejos y cámaras, a utilizar mangas y tobillos, cambiar códigos de barras y un vergel de oportunidades, con el objeto de “hacer viable un sabotaje cotidiano y gozoso al capital”. Y, en caso de que alguien sospechara de que lo substraído se dedica a fines corruptos, sepan que “YoMango no es el fomento de la propiedad privada por otros medios. No propone la acumulación de cachivaches y quesos camenbert. Consiste en llevar al extremo la libre circulación de bienes. Redescubre la generosidad, el capricho, la indeterminación. Reaprópiate y haz circular, satisface los deseos y las necesidades de tus semejantes”.
Ya lo han oído. Despréndanse de sus incómodos prejuicios y pasen sin miedo ante las miradas aviesas de las cajeras; ante ustedes se abre un nuevo mundo en el que serán descuideros, rufianes y lagartos, y lo estarán haciendo por la mejor de las causas. No lo olviden: “Cuando un desconocido te regala un fuet... eso es YoMango”.
Kiko Amat
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