15 de jul. 2009

Hungry Beat Summer Fun


El divendres 31 de juliol, i com a despedida abans d'anar de vacances, els HUNGRY BEAT (pm) punxarem a l'Heliogàbal una bona estona per tots vosaltres, gamberros i teddy-boys. Hi haurà de tot, antic i modern, raro i hit, melodia i soroll, mod i oi, soul i jazz, negre i blanc. Tot en disc, tot en format segle XX. Xafardejant a una de les maletes hem vist que hi ha preparat: Gilberto Gil & Os Mutantes, Pop Rivets, The 3 o'Clock, Los Archiduques, Bonny St.CLair ("Tame me, tiger"), The Cute Lepers, Infa-Riot, The Sea and Cake, Los Elegantes, Nancy Wilson ("Sunshine"), Sex Clark Five, The Cleaners from Venus, Bill Withers, Gregory Isaacs, Double Dagger i Teenbeats. I molt més. Us hi esperem.

7 de jul. 2009

Rompepistas gana el premio UFI

Este pasado sábado 4 de julio, la UFI (Unión Fonográfica Independiente) entregó sus Premios de la Música Independiente 2009 en el teatro Fígaro de Madrid.
Rompepistas de Kiko Amat recibió el premio a "Mejor obra literaria".
El autor recogió el premio personalmente y, tras dar gracias a la UFI, a la editorial Anagrama y a su editor Jorge Herralde, lo dedicó a su mujer Eugènia, su hijo Boi, su "amigo, agente y guardaespaldas Paco" (presente en el teatro), a los skinheads de su adolescencia (que inspiraron parte de la novela), y a los grupos que le inspiraron a los 17: The Jam, The Clash, Generation X y Brighton 64.
El premio recogido es un cuco theremin casero que hace bzzzzt cuando se le manosea.

6 de jul. 2009

Santo patrón del ritmo bailable

Roger Eagle Un homenaje al apasionado discjockey, manager y promotor británico cuando se cumplen diez años de su muerte

Son santos modernos. Son héroes y pioneros, aunque nadie les recuerde. Son todas aquellas personas que, sin esperar nada a cambio, nos enseñaron la verdad musical. Nos abrieron la puerta a un mundo de discos gloriosos que cambiarían nuestra vida para siempre. Nos dieron una educación alternativa. Santos modernos; cada uno tiene los suyos, y de nada serviría que les mentara mi santoral particular: Víctor López, Agustí Estrada, Pol Malone, David Christian. Para ustedes son sólo nombres. Pero son estos héroes anónimos, la gente que pasó su vida grabando cintas, pinchando en bares, recibiendo a teenagers en sus casas con el único fin de enseñar y compartir, los que han inspirado a generación tras generación. Nada se explica sin estos curators del pop excepcional. En Inglaterra, pocas cosas se explican sin Roger Eagle.

Epifania 1
Roger Eagle es una especie de Forrest Gump de los discos bonitos, y no me refiero por lelo. Lo que pasa es que el hombre estuvo en varios vórtices de erupción pop maravillosa, creando la acción. Aquel tipo alto como un pino, “con más pinta de teddy boy que de mod”, entró por azar a pinchar en el Twisted Wheel de Manchester en 1964. Como les veo de pie y no de rodillas habré de asumir que no han oido ustedes hablar del Twisted Wheel. Veamos: el TW era el club más mítico de Inglaterra. Todo, o sea, todo lo que implica cultura de club y apreciación de la música negra viene por él. Aquel antro en donde se pinchaba beat cambió radicalmente en el instante en que dejaron entrar a Eagle a la cabina con su maleta llena de música negra: R&B, soul, jazz, blues. Ray Charles, Coasters, Sugar Pie DeSanto, Bo Diddley, Stax y Motown. De cara a éstos, su pasión era evangélica; su dedicación, total.

Y allí empieza todo: una generación entera de fanáticos recibiendo su bautizo de fuego en la pista. Durante cuatro años, Eagle fue el embajador del R&B en Inglaterra. Y no solo pinchaba: también editaba la primera revista dedicada exclusivamente a aquel sonido: The R&B Scene. Por supuesto, aquellos discos mágicos fertilizarían a una generación de mods maníacos, de los que saldrían mil bandas igualmente maníacas de R&B inglés, de donde saldrían a su vez los músicos blancos más importantes del mundo. Todos ellos admiten (de Eric Burdon a Clapton, incluso -ugh- Elton John) que la reputación del club era única, el examen definitivo: si te aceptaba la audiencia del TW (evangelizada por Eagle) ya eras un músico de R&B. Sin Eagle no se explican los Rolling Stones, ni el Northern Soul (ni todos los cultos dance posteriores, house incluido), ni siquiera Led Zeppelin. La bola de nieve empezó a rodar por la pasión de aquel tipo anónimo enamorado de sus discos.

Epifanias 2 y 3
¿Y qué pasa si les importa un rábano la música negra? Pues que tendré que lanzarles dos puñetazos extra de dañina razón. Como todo héroe moderno, Eagle nunca dejó de moverse. En 1968, y tras empezar a desilusionarse con la creciente estrechez de miras de los soul fans, Eagle abrió The Magic Village (en Manchester) para traer a tocar a a los mejores grupos underground: Jethro Tull, Pink Floyd, Ten Years After, Joe Cocker, etc. Él levantó, armado únicamente de energía inagotable y dedicación ilimitada, el rollo psicodélico-freakie norteño.

Como Eagle no tenía suficiente con haber sido catalizador de dos de las escenas más importantes del mundo, nuestro hombre fue también padrino del punk y el indie. En 1976, Eagle fundó Eric’s, en Liverpool. Como sigo sin verles de rodillas, voy a tener que contarles que una nueva generación fue iluminada allí, y que sin Eric’s y su política musical no existirían Julian Cope o Teardrop Explodes, Deaf School, OMD, Echo & The Bunnymen, Wah! y tantos otros. Todos ellos pasaron media vida en el club (viendo tocar a Ramones, Buzzcocks, Clash) y la otra media en la salita de estar de Eagle, sentados con la boca abierta mientras un señor malhumorado y con ojos de orate les ponía disco tras disco de dub surreal, jazz furioso y rockabilly loco.
Todos utilizan ahora las mismas palabras a la hora de hablar de él: “una inspiración” y “una educación alternativa”. Sin Eagle no existirían Ocean Rain ni Fried. Eagle era el hombre que, según Jeff Barrett (Heavenly Records) “provocaba que pasaran cosas”. El Origen de las Especies.

¡Sombreros fuera!
Roger Eagle murió el 4 de mayo de 1999. Barrett y Heavenly inauguraron en abril del 2009 un tributo descargable en su web (Caught by the river) por el que pasaron mil lumbreras del pop: Bill Drummond, Ian Broudie, Kevin Pearce, Dave Balfe (ex-Bunnymen y dueño de Food Records) y más. Si quieren leer el catecismo de Eagle, si quieren aprender que Otis murió por nuestros pecados, que “el jazz negro americano es el sonido de la supervivencia humana”, que la música grandiosa debe estar basada en “brutalidad, religión y un ritmo bailable” vayan allí. Y descúbranse, hagan el favor.

Kiko Amat


http://caughtbytheriver.net/2009/04/remember-roger-eagle/

(Artículo publicado originalmente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 03 de julio del 2009; las ilustraciones originales del tributo son de Kavel Rafferty)

Pepitas de insurrección: 5 recomendaciones de verano

Pepitas de Calabaza La editorial de Logroño les ofrece este verano un curso acelerado de anarquismo y vanguardias sin sopor ni dogma.

Si han sido ustedes alguna vez fans de algo (y quiero decir fans a muerte) recordarán la pasión y el proselitismo que ello conlleva. Esta identificación completa con algo -tan habitual en la subcultura o las vanguardias- es más bien rara en el mundo literario ibérico, pues no existen editoriales que seguir ciegamente. En los 80’s, si recuerdan, era Anagrama: Brautigan, Burroughs y compañía, una epifanía por libro. Hoy, el monetarismo y la ceguera han acabado con esto, y toda España parece conquistada por la estulticia editorial. ¿Toda? ¡No! Una pequeña aldea de furia y razón sobrevive al norte del país, ofreciendo un catálogo coherente, radical, heterogéneo y colorido.

Pepitas de Calabaza tiene muchos atractivos para el fan ilustrado. Su nombre está sacado del Amanece que no es poco de José Luis Cuerda. Son muy rojos, pero no atienden a dogmas. Son filo-anarquistas, pero aborrecen la chapuza y la ortografía pobre. Sus libros son cucos y de bolsillo, y sin embargo ellos son poco “diseñadores”. Dicho de otra manera: aman el diseño gráfico sin ser gafapastas que han puesto el cartel de En Venta en sus culos. ¿Qué más? Adoran las vanguardias, pero no les deben obediencia. Y encima tienen sentido del humor: uno de sus carteles agit-prop es una imagen de Marx exclamando “¡Me cago en todo lo que estudiao!!!”. Desaprender para aprender: esa es su idea.

Si ustedes también desean reeducarse este verano, y les atrae la idea de borrar la montaña de crueldad neoliberal aprendida en EGB, o les gustaría darle un sentido a su existencia que no esté vallado por el escalafón laboral o la democracia representativa; y, encima, pasarlo bien... No busquen más. Metan Pepitas en el bolsillo de las bermudas pero ya.
A continuación les ofrezco mi Top 5 personal:

1) Émile Armand El anarquismo individualista. Si ustedes también se quedaron dormidos leyendo La conquista del pan de Kropotkin, y disfrutaron más en la última visita al proctólogo que leyendo ¿Qué es la propiedad? de Proudhon, no se apuren. No es que sean malos anarquistas; es que están leyendo sólo los tochos. Vean sino a Émile Armand (1872-1962) y su anarquismo individualista: divertido, sensato, repleto de llamadas al gozo, el fornicio y la desobediencia, bien explicado y muy moderno. Como Max Stirner pero sin el molesto tic de negar a Dios cada dos frases. Armand dixit: “La vida es bella para el que supera las fronteras de lo convencional”. Oh, sí.

2) William Morris Cómo vivimos y cómo podríamos vivir. No sé que puedo decirles de Morris sin echarme a sollozar como una institutriz. Tomen el título de forma literal; realmente es un manual de socialismo utópico (que no socialdemócrata) para liberar al hombre y hacerlo mejor. “Además del deseo de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio a la civilización moderna”, dijo, el tío. Una frase para tatuarse o, mejor, para poner en una pancarta y tomar Barcelona.

3) Jean-Marc Mandosio En el caldero de lo negativo. Regálenselo a todos esos memos que repiten el ideario situacionista sin pasarlo por el tamiz separador de plausible/risible. Mandosio es un señor al que le encantaría creerse todo lo que aullaban beodamente los situs, pero que no puede superar su milenarismo de preescolar (cuando llegue “el incendio”, la sociedad se curará; así, ¡chiki-chak!). Un perfecto companion para Debord/Vaneigem; no les lean sin esto a mano o acabarán haciendo alguna tontería.

4) Miguel Amorós Golpes y contragolpes. Amorós es el anarquista contemporáneo a seguir. El único que efectúa un análisis no-claudicativo de la situación actual sin proclamas ridículas, ni absurdos anhelos sci-fi de que llegue “la revolución” (como si fuesen los marcianos), y además sin la menor esperanza en el sistema productivo industrial. Cuando leí cosas como “la técnica no es neutra; nunca lo es. No es políticamente inocente” o su ataque a “los apologistas posmodernos del orden establecido”, mis vítores se escuchaban en Port de la Selva.

5) Pablo Martínez Zarracina Resaca crónica. Un buen ejemplo del cachondeo vital de Pepitas. Recopila las crónicas de la Semana Grande de Bilbao que el autor publicaba diariamente en El Correo tras haber salido por ahí hasta las mil (es decir, que el muy bilbaino las escribía con todo el resacón). Tronchante.

http://www.pepitas.net/

Kiko Amat

(Artículo publicado originalmente en el suplemento Cultura/S de La Vanguardia del 1 de julio del 2009)